Un plato nacido entre dos mares
La cazuela de mariscos es uno de los platos más representativos de la cocina costera colombiana. A diferencia de otras versiones latinoamericanas, en Colombia esta preparación se distingue por su textura cremosa, su equilibrio de sabores y el uso de ingredientes locales que reflejan tanto el Caribe como el Pacífico.
No es una sopa ni un guiso común: es una preparación espesa, reconfortante y profundamente aromática.
Qué hace diferente a la cazuela de mariscos colombiana
La gran diferencia está en la base. Mientras en otros países se prepara con caldos claros o salsas de tomate, en Colombia la cazuela se cocina con leche de coco, lo que le aporta cremosidad y un sabor suave que envuelve los mariscos sin opacarlos.
La leche de coco como protagonista
Este ingrediente es clave en la cocina del Caribe colombiano. Aporta:
- Textura cremosa
- Sabor balanceado
- Un contraste perfecto con el ajo, la cebolla y el cilantro
Los mariscos que la componen
La cazuela de mariscos colombiana no sigue una receta rígida. Varía según la región y la disponibilidad, pero suele incluir una combinación de:
- Camarones
- Mejillones
- Calamares
- Almejas
- Pescado blanco
- En algunos casos, cangrejo o langostinos
El secreto está en el punto
Los mariscos se agregan en distintos momentos para evitar que se sobrecocinen. La textura final debe ser suave y jugosa.
El sofrito: la base del sabor
Antes de integrar los mariscos, se prepara un hogao o sofrito con tomate, cebolla, ajo y pimentón.
Este paso es esencial: es lo que le da profundidad y carácter al plato.
Sin prisas
La cocción lenta del sofrito permite que los sabores se integren antes de sumar la leche de coco y los mariscos.
Cómo se sirve tradicionalmente
La cazuela de mariscos se sirve caliente, generalmente acompañada de:
- Arroz blanco
- Patacones o tajadas de plátano
- En algunas regiones, aguacate
Un plato para disfrutar con calma
Es una comida pensada para sentarse, compartir y disfrutar sin afán.
Caribe y Pacífico: dos versiones, una esencia
En el Caribe, la cazuela suele ser más suave y cremosa.
En el Pacífico, puede incorporar hierbas más intensas y sabores ligeramente más marcados, pero mantiene la base de coco como elemento común.
Más que un plato, una identidad
La cazuela de mariscos representa la relación histórica de Colombia con el mar. Es un plato que habla de pesca artesanal, recetas heredadas y respeto por el ingrediente.
Un clásico que trasciende generaciones
Se prepara en casas, restaurantes y celebraciones familiares, manteniendo viva la tradición.
Conclusión: el mar servido a la mesa
La cazuela de mariscos colombiana es una expresión auténtica de la cocina del país. Su preparación, basada en leche de coco, sofrito y mariscos frescos, la distingue de cualquier otra versión en el mundo.
Un plato cremoso, profundo y lleno de historia que resume el sabor del mar colombiano en cada cucharada.
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