¿Sabías que puedes pedir tus platos favoritos de Hacienda Parrilla Bar por DoorDash?

December 16, 2025
comparte este post

La experiencia de Hacienda, sin salir de casa

No siempre hay tiempo para sentarse en el restaurante, pero eso no significa renunciar a un buen plato colombiano.
Si no lo sabías, Hacienda Parrilla Bar también está disponible en DoorDash, para que disfrutes de tus sabores favoritos donde estés: en casa, en la oficina o en una reunión con amigos.

Comida colombiana auténtica, ahora a domicilio

Nuestra cocina se basa en recetas tradicionales, porciones generosas y ese sabor casero que nos identifica. A través de DoorDash puedes pedir muchos de los platos más queridos del menú, preparados al momento y empacados para conservar su calidad.

¿Qué puedes ordenar?

  • Parrilladas colombianas
  • Carnes asadas y costillas
  • Arepas y acompañamientos tradicionales
  • Platos típicos llenos de sabor y tradición

Todo con la misma sazón que disfrutas en el restaurante.

Ideal para cualquier ocasión

Pedir por DoorDash es perfecto cuando:

  • Quieres comida reconfortante después de un día largo
  • Tienes visitas y quieres sorprender con sabores colombianos
  • Extrañas la comida de casa y necesitas un antojo real
  • Prefieres quedarte en casa sin cocinar

Tú eliges cómo disfrutarlo

En la mesa, frente al televisor o compartiendo con familia y amigos.

Cómo pedir Hacienda Parrilla Bar en DoorDash

Hacer tu pedido es muy sencillo:

  1. Entra al siguiente enlace:
    👉 Ir a Doordash
  2. Explora el menú y elige tus platos favoritos
  3. Confirma tu dirección y horario
  4. Espera tu pedido y disfruta

El mismo sabor, ahora más cerca

En Hacienda Parrilla Bar creemos que la buena comida debe ser accesible, cercana y fácil de disfrutar.
Por eso, llevar nuestra cocina a DoorDash es una forma más de acompañarte en tu día a día.

Conclusión: Hacienda llega hasta tu puerta

Si no lo sabías, ahora ya lo sabes: puedes pedir Hacienda Parrilla Bar por DoorDash y disfrutar de auténtica comida colombiana sin salir de casa.
El antojo no espera, y nosotros tampoco.